Vuelven los fantasmas del pasado para Ansu Fati en el MónacoEl idilio de Ansu Fati con el Mónaco se ha enfriado tras un espectacular inicio de seis goles, debido al cambio de técnico y a su suplencia. El delantero español ha perdido confianza y protagonismo, por lo que se enfrenta al reto de reconstruirse anímicamente para volver a ser esa joya de La Masia.Ansu Fati jugando la Champions con el Mónaco. Alamy/DPPI Media Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 04/11/2025, 09:37 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El idilio entre Ansu Fati y el Mónaco parece haberse enfriado antes de lo esperado. El delantero español aterrizó en el Principado como un soplo de ilusión, con la promesa de volver a sentirse importante tras años de irregularidad en el Barcelona. Y el arranque fue prometedor gracias a los seis goles en sus primeros cinco partidos y el premio a mejor jugador del mes de septiembre. Sin embargo, el brillo inicial se ha ido apagando. En las últimas semanas, Ansu ha perdido protagonismo, ritmo y confianza. Ha sido suplente en los dos últimos encuentros de Ligue 1 y acumula cinco partidos consecutivos sin ver puerta. Del despegue a la duda Bajo las órdenes de Adi Hütter, Ansu encontró el ecosistema perfecto para renacer. El técnico austríaco lo situó en una mediapunta libre, con libertad para pisar el área y explotar su olfato goleador. Los resultados fueron inmediatos con goles, impacto y liderazgo en un vestuario que lo arropó desde el primer día. Pero la destitución de Hütter lo cambió todo. La llegada de Sébastien Pocognoli alteró las jerarquías y, de paso, la confianza del atacante español. Aunque el nuevo técnico trató de mantener la calma en sus declaraciones, su apuesta táctica se aleja del estilo que mejor potencia a Ansu. El jugador ha pasado de ser un titular indiscutible a un recurso de banquillo, y eso ha vuelto a despertar los viejos fantasmas. Un gesto, una sustitución y una grieta El punto de inflexión llegó, según la prensa francesa, en un partido ante el Tottenham. Ansu fue sustituido mediada la segunda parte y mostró su enfado en el banquillo. Pocognoli le restó importancia en público, asegurando que “es normal enfadarse al ser cambiado”, pero lo cierto es que desde ese día su participación ha ido a menos. Tampoco ayudó una clara ocasión fallada contra el Toulouse, cuando el partido pedía sentencia. Desde entonces, el técnico belga ha optado por otras alternativas en el frente ofensivo, dejando al español con apenas minutos en los últimos compromisos. Ansu debe recuperar la paciencia y volver a ganarse el puesto. Entre la nostalgia y la esperanza El Mónaco fichó a Ansu Fati para revivir a un talento apagado por las lesiones y la presión. Durante un mes, pareció conseguirlo. Pero el fútbol es cruel con la constancia, y el joven extremo se enfrenta ahora a un reto tan conocido como es el reconstruirse anímicamente para volver a brillar. Pocognoli, pese a su aparente distancia, no ha cerrado la puerta a su recuperación: “Cuando está sano, tiene la capacidad de cambiar partidos”, dijo hace unos días. Palabras que suenan a advertencia, pero también a confianza. En el Principado saben que, si Ansu Fati vuelve a sonreír, el Mónaco puede tener en sus manos una joya de incalculable valor. Pero para ello, el español deberá volver a conectar con su fútbol, con su instinto y con esa chispa que, por ahora, parece haberse congelado. Temas A. S. Mónaco Recibe noticias de CDA desde Google News