Vuelve el mejor Julián Álvarez... pero solo en la Champions LeagueJulián Álvarez rompió una racha de tres partidos sin marcar con un gol clave para el Atlético de Madrid ante el PSV en Champions League. El argentino, que contrasta su brillo europeo con su sequía liguera, lideró el desahogo colectivo. El triunfo devolvió la seguridad al equipo, que busca unir ambas versiones del delantero.Julián Álvarez celebrando un gol en Champions League. Alamy/ZUMA Press Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 10/12/2025, 12:58 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El Atlético necesitaba una noche así y Julián Álvarez también. En Eindhoven, el argentino encontró un gol que llevaba tiempo persiguiendo y que funcionó como alivio para un equipo que anda viviendo al filo en cada salida. Tres encuentros consecutivos sin marcar habían enfriado su figura y las dudas crecían, pero su acierto ante el PSV reabrió el camino del optimismo. El segundo tanto lejos del Metropolitano desde aquel golpe inicial ante el Español en agosto llegó con sabor a reivindicación. Un gol que cambia el ánimo de todos El tanto de Julián en el Philips Stadion no fue uno más. Su último grito lejos de casa databa del diecisiete de agosto y cada partido sin marcar aumentaba la tensión alrededor del delantero. En esta ocasión aprovechó el momento justo para sacudirse una racha que amenazaba con instalarse. Tres encuentros sin ver portería habían apagado parte de su brillo y el Atlético necesitaba que la Araña mordiera de nuevo. El equipo también lo agradeció. Las últimas salidas habían sido una pesadilla y la victoria ante el PSV abría una ruta distinta en la Champions. El resultado devolvió seguridad a un grupo que empezaba a vivir con incomodidad cada desplazamiento. Julián lo explicó con naturalidad al finalizar el encuentro. Dijo que estaban felices porque lo necesitaban, que el rival era poderoso y que habían sabido competir. Las palabras fueron un reflejo perfecto del desahogo compartido. La Champions sí encuentra su mejor versión La producción reciente del argentino en la competición europea es un rayo de luz. Tres goles en sus últimos tres partidos de Champions confirman que sigue siendo un futbolista decisivo en escenarios importantes. Cuando la noche pesa, ahí aparece. El Atlético encuentra en él un recurso fiable y eso sostiene una ambición que crece a medida que avanza la fase de grupos. Sin embargo, la realidad en Liga es muy distinta. Julián no marca desde el uno de noviembre ante el Sevilla y acumula cinco jornadas sin festejar. Esa doble cara resulta desconcertante y ha generado debate alrededor de su adaptación al ritmo doméstico. Su fútbol ofrece compromiso y movilidad, pero le falta la puntería que sí está mostrando en Europa. La misión es volver a unir las dos versiones para recuperar un delantero completo. Autocrítica y ambición A pesar del triunfo, Álvarez no ocultó que el Atlético sufrió más de lo necesario. Afirmó que terminaron con angustia porque podían haber ampliado la ventaja si hubieran estado más precisos. Añadió que deben mejorar los detalles fuera del Metropolitano y que la exigencia es máxima. Sus palabras definieron a un delantero que no se conforma y que entiende el nivel de responsabilidad que carga sobre sus hombros. El argentino también dedicó elogios a Sorloth, autor del tercer gol. Reconoció que trabaja como pocos y que había sido clave para sostener al equipo en momentos difíciles. Remarcó que arriba ganó todo y que ese esfuerzo da aire al grupo. El gesto reveló liderazgo, compañerismo y una madurez que se aprecia cada vez más. Un impulso que llega en el instante justo El gol en Eindhoven no resuelve todos los problemas, pero abre una puerta que el Atlético necesitaba. Julián recupera confianza y el equipo recupera una referencia que le permite mirar con esperanza lo que viene. La temporada aún guarda varios giros y este puede haber sido uno de los importantes. Temas Club Atlético de Madrid Recibe noticias de CDA desde Google News