Vinícius contra el mundo: la exhibición del brasileño en una final amargaVinícius Júnior emergió como el gran héroe del Real Madrid en la final de la Supercopa. A pesar de la derrota, el brasileño firmó un gol antológico y demostró un liderazgo inquebrantable, sosteniendo al equipo ante el Barcelona en una noche de puro orgullo madridista.Bellingham y Vinícius celebrando un gol. Alamy/ZUMA Press Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 12/01/2026, 11:22 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Vinícius fue el gran argumento del Real Madrid en una final que terminó escapándose ante el Barcelona. En una noche amarga por el resultado, el brasileño volvió a marcar diferencias, dejó un gol para el recuerdo y sostuvo al equipo cuando más lo necesitaba, confirmando su condición de futbolista decisivo en los grandes escenarios. Vinícius, una luz en medio del naufragio El Real Madrid cayó en la final de la Supercopa, pero hubo un nombre propio que evitó que la derrota fuese aún más dura. Vinícius asumió responsabilidades desde el primer minuto, pidió el balón incluso en los momentos de mayor incomodidad y fue el único capaz de romper el guion que proponía el Barcelona. Su partido no fue solo cuestión de talento, sino de carácter. En un contexto adverso, con el equipo sufriendo para enlazar pases y sin continuidad ofensiva, el brasileño sostuvo al Madrid con acciones individuales, velocidad y una personalidad que ya no sorprende, pero sí impresiona. Un gol de leyenda para reactivar al Madrid El tanto de Vinícius fue una obra de arte en el momento más delicado. Cuando el descanso parecía llegar como un alivio para los blancos, el extremo se inventó una jugada que cambió el estado de ánimo del equipo y del partido. Control, desborde, pausa y definición con una naturalidad impropia de una final. Ese gol no solo recortó distancias en el marcador, también devolvió la fe a un Madrid que parecía al borde del colapso. La acción resumió todo lo que es Vinícius hoy, desequilibrio puro, valentía sin red y una capacidad casi innata para aparecer cuando el escenario aprieta. El peso del ataque recayó sobre sus hombros Durante muchos tramos, Vinícius fue el único camino hacia el gol. El Barcelona le planteó ayudas constantes, le cerró espacios y trató de desgastarlo con un dos contra uno permanente. Aun así, siguió insistiendo, atacando el mismo perfil y forzando situaciones imposibles. Más allá del gol, generó faltas, provocó desajustes defensivos y obligó al rival a vivir en alerta constante. Su influencia fue total, incluso cuando el cansancio empezó a aparecer. El Madrid no encontró otros focos ofensivos claros, lo que hizo todavía más evidente el peso que cargó el brasileño. Orgullo, mensaje y liderazgo en la derrota La celebración de su gol fue casi tan significativa como la jugada. Vinícius se fue directo a la grada, golpeó su pecho y señaló el escudo. No fue un gesto vacío, fue una declaración de intenciones en una noche complicada. El brasileño no se escondió ni cuando el marcador volvió a ser adverso. Aunque terminó pidiendo el cambio por agotamiento, dejó la sensación de haberlo dado todo. En una final perdida, su actuación sirve como punto de partida y como recordatorio de que el Madrid tiene en Vinícius a un líder competitivo, capaz de marcar época incluso cuando el título no llega. La Supercopa no acabó en las vitrinas blancas, pero Vinícius salió reforzado. En la derrota, volvió a ganar. Temas Real Madrid C. F.Vinícius Júnior Recibe noticias de CDA desde Google News