"Van a descender a la Serie B por su culpa" las palabras de Neto sobre NeymarEl regreso de Neymar al Santos se torna en decadencia por su bajo rendimiento y falta de liderazgo. El idolo es criticado en Brasil por su desconexión del juego y su enfado por la sustitución, mientras el club se hunde en el descenso del Brasileirao.Neymar en Santos. alamy/ Sipa USA Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 10/11/2025, 12:16 El regreso de Neymar al Santos debía ser una historia de redención, un círculo que se cerraba con épica. Pero el guion ha tomado un rumbo opuesto. El futbolista que un día hizo soñar al planeta con su talento desbordante atraviesa uno de los momentos más grises de su carrera. Hoy, más que liderar al Peixe, parece arrastrarlo en su caída. Su rendimiento, lejos del nivel que enamoró al mundo, simboliza la decadencia de un equipo hundido en los puestos de descenso del Brasileirao. Del mito al desencanto Hace tiempo que el fútbol se le escurre de los pies. Neymar intenta sostener la ilusión de volver a ser aquel genio imprevisible, pero el cuerpo y la cabeza no acompañan. Ante Flamengo, en la derrota por 3-2, su actuación fue el reflejo del problema. Vojvoda decidió sustituirlo, y su reacción -entre el enfado y la incomprensión- solo agravó la imagen de un futbolista que parece vivir más del recuerdo que del presente. Curiosamente, sin él sobre el césped, el Santos despertó. Con Júnior y otros revulsivos, el equipo marcó dos goles y rozó el empate. Una ironía que el ídolo que debía resucitar al club fue superado por la energía de quienes buscan apenas un hueco en el once. El juicio público: de la admiración a la decepción En Brasil ya no se habla de Neymar con reverencia, sino con desazón. El exfutbolista Neto fue especialmente duro en el programa Rádio Craque Neto. Sus palabras resonaron en todo el país, reflejando una opinión cada vez más extendida. “Mientras ustedes, hinchas del Santos, creen que este tipo va a llevar al Santos a la gloria, ustedes van a descender a la Serie B por su culpa y la del presidente. Es culpa de Neymar, de sus aduladores. Miren qué diferente es Santos sin él”. La crítica no es solo por un mal partido. Es por la sensación de que Neymar se ha desconectado del fútbol competitivo. Su carisma sigue intacto, pero su implicación parece difuminarse entre viajes, compromisos extradeportivos y una forma física que ya no impone respeto. En Vila Belmiro se esperaba liderazgo, pero el vestuario percibe resignación. Un Santos en caída libre El equipo atraviesa una crisis deportiva alarmante. Suma cinco encuentros sin ganar, ocupa el puesto 17 del Brasileirao y está a dos puntos del Vitória, el último equipo fuera del descenso. Con 33 puntos y un partido pendiente ante Palmeiras, la permanencia es posible, pero el tiempo se agota. El Santos se ha acostumbrado a sufrir, pero el miedo actual tiene el peso diferente de ver hundirse junto a él al ídolo que una vez lo elevó. Neymar, lesionado, errático y emocionalmente disperso, no logra ser el faro que el club necesita. La nostalgia ya no basta. La hora de mirarse al espejo El caso de Neymar trasciende al Santos. Representa la fragilidad del mito, la imposibilidad de vencer al tiempo. Su regreso era un acto de amor, pero también del riesgo de volver al origen puede ser tan romántico como cruel. Si quiere llegar al Mundial de 2026, deberá reencontrarse con el hambre que un día lo hizo distinto. Por ahora, el genio se ha vuelto terrenal. Y el Santos, sin brújula, se hunde con él. Recibe noticias de CDA desde Google News