Tres tropiezos consecutivos: la crisis del Barça lejos de casa es una realidadEl Barcelona sufre una crisis como visitante tras el 3-3 en Brujas, sumando tres tropiezos consecutivos y 9 partidos encajando gol. Hansi Flick ve cómo su equipo juega sin alma ni control fuera de la Ciudad Condal, encaminándose a una prueba de fuego en Stamford Bridge.Jugadores del Barcelona tras la derrota ante el PSG. Alamy/rosdemora Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 06/11/2025, 09:40 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Hansi Flick tiene un problema que ya no puede disimular. Su Barcelona se descompone cada vez que sale de la Ciudad Condal. El empate (3-3) en Brujas volvió a dejar al descubierto las costuras de un conjunto que, a nivel defensivo, juega sin alma ni control cuando actúa a domicilio. Los culés se vieron superados acabaron pidiendo la hora para salvar un punto que supo a derrota. El encuentro tuvo tintes de caos. El Barça siempre fue a remolque, incapaz de imponer su estilo ante un rival que jugó con valentía y desparpajo. El gol anulado al Brujas en los minutos finales -una acción más que discutible- evitó lo que habría sido una debacle monumental. Pero el empate no maquilla nada y el equipo está en una evidente crisis lejos de casa, y eso, en Europa, se paga. Tres partidos fuera, tres tropiezos El de Brujas fue el tercer encuentro consecutivo sin victoria lejos de Barcelona. Desde aquel 0-2 al Oviedo en septiembre, los azulgranas no saben lo que es regresar con una sonrisa. En sus visitas más recientes, la historia se repite. Priman la fragilidad defensiva, los errores en salida y una falta de tensión que contrasta con la energía del rival. Los números hablan solos. El Barça ha encajado goles en nueve partidos seguidos, algo impropio de un aspirante a todo. “Si encajas tres goles, es muy difícil ganar”, admitía Frenkie de Jong tras el encuentro. El neerlandés, como Eric García, hizo autocrítica, reconociendo que el problema no es sólo de la zaga: “Defendemos y atacamos todos. Y si perdemos balones en zonas peligrosas, sufrimos”. Flick busca soluciones, pero el equipo no responde Flick trató de recomponer el bloque con cambios tácticos, pero el equipo transmite inseguridad. El alemán gesticula en el banquillo, exige intensidad y reclama agresividad, pero sus jugadores parecen atrapados en una dinámica psicológica difícil de revertir. El equipo no reacciona a tiempo y, cuando lo hace, ya es tarde. El técnico confía en que la plantilla asimile su método, pero el discurso empieza a sonar repetitivo incluso dentro del vestuario. Los futbolistas son conscientes de que si el Barça no mejora lejos de casa, su temporada europea puede torcerse antes de lo previsto. Stamford Bridge, una prueba de fuego El calendario no da tregua. El próximo destino europeo será Stamford Bridge, donde el Barcelona se jugará algo más que tres puntos ante el Chelsea. Una nueva derrota dejaría al equipo en una situación muy comprometida para avanzar en Champions. Flick, consciente de la magnitud del reto, deberá apelar al orgullo y a la memoria competitiva de un club acostumbrado a exigirse lo máximo. El problema es que, hoy por hoy, el Barça no parece reconocerse fuera de casa. Y sin identidad, ni el escudo ni la historia bastan para ganar partidos. Temas BrujasF. C. Barcelona Recibe noticias de CDA desde Google News