"Que Mbappé le ceda el penalti a Vinicius demuestra su debilidad en el vestuario": crece la tensión en el Real MadridKylian Mbappé le cedió el penalti a Vinícius Júnior en el Bernabéu, un gesto que fue un intento de proteger al brasileño en medio de su crisis deportiva y mental. El fallo posterior amplió el debate sobre su madurez y la necesidad de redención inmediata ante el Real Madrid.Kylian Mbappé ante la Juventus en el Mundial de Clubes. Alamy/Foto Arena Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 04/11/2025, 17:46 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok En el Bernabéu, el gesto lo fue todo. Kylian Mbappé, dueño de los focos y del momento, le cedió el penalti a Vinícius Júnior. Un acto de compañerismo en apariencia, pero también una radiografía del estado emocional de un jugador brasileño frágil, cuestionado y necesitado de redención ante su gente. El gesto que lo dijo todo Cuando Mbappé tomó el balón y lo entregó a Vinícius, el estadio contuvo el aliento. No era un penalti cualquiera. Era una cesión simbólica, una invitación a volver a ser el de antes. El francés, líder natural y figura indiscutible del Real Madrid de Xabi Alonso, quiso enviar un mensaje de unión al grupo y, quizá, de protección hacia su compañero. Sin embargo, el desenlace fue cruel. Vinícius erró la pena máxima con un disparo precipitado y sin convicción. En lugar de redención, hubo silencio y miradas esquivas. Ese fallo no solo amplió su crisis deportiva, también evidenció que el brasileño vive una temporada en la que nada le sale como antes. El eco del Clásico y un perdón a medias Apenas una semana antes, Vinícius había protagonizado otro episodio polémico tras el Clásico. Su enfado al ser sustituido y la fría relación con Xabi Alonso dejaron cicatrices. Su posterior comunicado, pidiendo perdón “a todos menos al entrenador”, no ayudó a apagar el fuego. El gesto de Mbappé, visto desde esa óptica, cobra otro sentido. No fue solo generosidad; fue un intento de apagar un incendio interno. Darle el balón era devolverle un poco de confianza. Pero el fútbol, a veces, no perdona las metáforas. El fallo de Vinícius volvió a encender los debates sobre su madurez, su mentalidad y su lugar en el proyecto blanco. Xabi Alonso, equilibrio entre autoridad y comprensión El técnico tolosarra ha manejado el caso con una serenidad que lo enaltece. No ha alimentado polémicas ni buscado castigos ejemplares. Sabe que necesita a Vinícius, aunque no esté en su mejor momento. Lo ha hecho titular, lo ha protegido en público y, sobre todo, ha evitado exponerlo más de la cuenta. Como explicaba el periodista Julio Pulido, “Xabi ha sido muy de club”. Ha entendido que el Real Madrid no puede permitirse otra tormenta mediática. Prefiere trabajar desde dentro, recuperar al jugador sin ruido y dejar que el tiempo y el balón hagan su parte. Mbappé, líder silencioso y espejo incómodo En contraste con el desconcierto de Vinícius, Mbappé atraviesa un momento de plenitud. Ha marcado en casi todos los partidos, lidera en goles y contagia una autoridad serena que se nota en cada gesto. Incluso su cesión del penalti, lejos de debilitarlo, lo fortaleció como figura del vestuario. El francés no solo es el mejor futbolista del equipo; es el termómetro emocional. Cuando él sonríe, el vestuario respira. Cuando cede un balón, el mensaje cala: aquí todos reman, pero las jerarquías están claras. Un gesto que puede marcar un antes y un después Lo ocurrido ante el Valencia puede quedar en anécdota o transformarse en símbolo. Vinícius tiene ahora dos caminos: dejarse atrapar por la frustración o convertir el error en punto de inflexión. Xabi Alonso y Mbappé parecen dispuestos a tenderle la mano. Falta que él la acepte. Porque en el Real Madrid no basta con talento. También hay que saber levantarse cuando el mundo observa. Y en esa batalla interna, Vinícius sigue buscando el gol que le devuelva la sonrisa. Temas Kylian MbappéReal Madrid C. F.Vinícius Júnior Recibe noticias de CDA desde Google News