Polémica en El Sadar: Osasuna retira la canción 'No hay tregua' de BarricadaEl Sadar se queda sin "No hay tregua" de Barricada, su himno de regreso tras el descanso, debido al temor de Osasuna a nuevas sanciones. La policía advirtió de cánticos no deseados de un sector minoritario de la grada. La decisión divide a la hinchada, pero el club prioriza su seguridad jurídica.Once del Osasuna vs Celta. Alamy/Cesar Ortiz Gonzalez Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 25/11/2025, 09:57 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El Sadar siempre ha sido un estadio con alma propia. Suena distinto, vibra distinto y late con una intensidad que pocos campos pueden igualar. En ese ecosistema tan emocional había un pequeño ritual que impulsaba a los jugadores antes de la segunda parte. La canción No hay tregua de Barricada marcaba el regreso al césped. Ese grito musical se ha esfumado de manera silenciosa y ha abierto un debate dentro y fuera del club. Una costumbre arraigada que desaparece en medio de la sorpresa general Durante años la afición rojilla vivió la salida del equipo tras el descanso con la banda sonora de un himno generacional. El tema de Barricada llenaba el estadio y creaba un clima electrizante en un momento del partido en el que todo podía torcerse o levantarse. De repente, esa escena dejó de repetirse. Sin aviso público ni explicación inmediata. Muchos socios no tardaron en preguntar por la razón. La Asamblea se convirtió en el escenario donde por fin se despejó la duda. José Andrés Burguete, miembro de la directiva, detalló que la policía había trasladado una preocupación concreta. Aseguraron que en momentos puntuales se escuchaban proclamas no deseadas que podían acarrear sanciones severas. La advertencia de la policía y el temor a nuevas sanciones en Pamplona El coordinador policial que actúa como máxima autoridad en materia de seguridad en El Sadar fue quien elevó la recomendación. Según explicó Burguete, el problema no era la canción. El foco estaba en los gritos que surgían justo después del verso más controvertido. Un sector reducido de la grada respondía con cánticos que podían comprometer gravemente al club. Osasuna carga con un historial de sanciones extradeportivas que no resulta menor. Ese pasado pesó en la decisión. El club entendió que la mínima reincidencia podía traducirse en un castigo que afectara incluso al desarrollo habitual de los partidos. Ante ese riesgo, la entidad optó por retirar la canción. Un debate que divide a la hinchada rojilla y que apunta al corazón del estadio En la grada no todos comparten la medida. Para muchos aficionados, la canción formaba parte del espíritu del estadio. Era una marca de identidad. Otros consideran que la decisión es pragmática. Asumen que el club debe anteponer su seguridad jurídica a cualquier componente emocional. La ausencia de No hay tregua no deja indiferente a nadie porque altera un momento simbólico dentro de la experiencia en El Sadar. La discusión también ha despertado un interrogante más profundo. Qué margen tiene un club para preservar tradiciones sin exponerse a comportamientos individuales que acaban afectando a todos. Osasuna vive esa tensión desde hace años. El entusiasmo de su gente es un motor incomparable, aunque a veces aparezcan situaciones que obligan a revisar rituales muy arraigados. El futuro del ritual y el desafío de mantener la esencia sin poner en riesgo al club El club no descarta recuperar la canción algún día si se dan las condiciones adecuadas. La puerta no está cerrada. Aunque la prioridad inmediata pasa por blindar cualquier escenario que pueda derivar en una sanción. La intención es mantener el ambiente único de El Sadar sin que un gesto minoritario suponga un problema mayor. Temas C. A. Osasuna Recibe noticias de CDA desde Google News