Polémica en el Mundial 2026: el VAR sufrirá cambiosLa IFAB estudia permitir al VAR intervenir en los saques de esquina para el Mundial 2026, buscando mayor precisión en jugadas decisivas. Infantino, partidario de las innovaciones, busca blindar a los árbitros, aunque la propuesta genera un choque entre la necesidad de justicia y el riesgo de multiplicar las pausas y perder la fluidez del juego.Árbitro alemán con la Refcam implantada en su micrófono. Alamy/Dpa picture Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 02/12/2025, 11:09 La cuenta atrás para el Mundial de 2026 avanza con un debate que empieza a sonar en todos los rincones del fútbol. La tecnología podría ampliar su dominio en la competición más grande del planeta y colocar bajo su lupa acciones que hasta ahora pertenecían por completo al criterio humano. La posibilidad de que el VAR intervenga en los saques de esquina aparece como una opción real dentro de un paquete más amplio de ajustes que estudian los organismos internacionales. Un escenario que abre interrogantes deportivos y también emocionales en un juego que vive en tensión permanente entre tradición y precisión. El VAR se prepara para entrar en nuevas zonas del juego La prensa inglesa adelantó que la IFAB estudia un cambio que permitiría a las competiciones probar modificaciones sin pasar antes por los torneos menores. Esta vía colocaría al próximo Mundial como el laboratorio ideal para incorporar revisiones en los córneres. La idea permitiría comprobar si el balón ha cruzado la línea de fondo por completo o determinar quién lo toca antes de que salga. Acciones que en muchas ocasiones desembocan en goles y que pueden alterar una eliminatoria entera. El recuerdo vuelve a viajar hacia aquel España - Corea de 2002. El gol de Morientes sigue latiendo en la memoria colectiva como uno de los ejemplos perfectos de lo que podría revisar la tecnología. Una jugada frontera entre lo decisivo y lo imposible de interpretar a simple vista. Y una prueba más de la eterna necesidad de transparencia que reclama el fútbol de élite. El Mundial como terreno de pruebas La magnitud del torneo invita a pensar que la FIFA quiere blindar cualquier acción que pueda generar conflicto. Los córneres aparecen en ese catálogo de atenciones prioritarias, igual que las segundas amarillas o los posibles fueras de juego previos a un gol nacido en una jugada lateral. La obsesión por cubrir al árbitro y reducir la polémica se convierte en uno de los motores de los expertos que diseñan el futuro reglamentario. El interrogante real se centra en la fluidez del juego. Las revisiones son cada vez más largas y complejas. Añadir nuevas situaciones no haría otra cosa que multiplicar pausas y desconectar al público. La tecnología avanza, pero la paciencia de la grada no lo hace al mismo ritmo. Ese choque entre utilidad y tiempo perdido se convierte en el mayor freno del proyecto. Marzo marcará el destino de la reforma y abre una nueva etapa La IFAB celebrará su reunión anual en marzo. Será entonces cuando decida si estas ideas pasan del papel a la práctica. Si recibe luz verde, cualquier competición tendrá la libertad de ensayar el modelo en sus propios partidos. La puerta quedaría abierta para que la FIFA escoja al Mundial como escaparate global de su nueva interpretación tecnológica. Infantino siempre ha sido partidario de probar herramientas innovadoras y ya impulsó el fuera de juego semiautomático en Qatar. La pelota vuelve a rodar hacia su despacho mientras el fútbol entero aguarda el siguiente capítulo en esta batalla por encontrar el equilibrio entre justicia y ritmo. Recibe noticias de CDA desde Google News