"Le dije que había cometido un error y pidió disculpas", Ancelotti sobre ViníciusCarlo Ancelotti reveló el diálogo que tuvo con Vinícius tras su enfado en El Clásico, asegurando que el delantero "entendió su error". El italiano subrayó su filosofía de management reflejando que no es su padre ni su hermano, solo su entrenador.Vinicius Junior en el estadio Santiago Bernabéu Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 05/11/2025, 16:12 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El último Clásico dejó una resaca emocional que fue más allá del resultado. Entre los gestos que encendieron la conversación pública estuvo el enfado de Vinícius tras su sustitución por Xabi Alonso, un episodio que no pasó inadvertido para nadie. Pero, lejos de alimentar la polémica, Carlo Ancelotti -ahora seleccionador de Brasil- optó por la serenidad. Conoce al jugador, lo formó, lo hizo crecer y, sobre todo, sabe cómo llegar a él. Ancelotti interviene con su estilo: calma, diálogo y jerarquía Carlo Ancelotti no es amigo de los sermones ni de los titulares grandilocuentes. Su autoridad se impone sin gritos. Por eso, cuando habló con Vinícius después del Clásico, lo hizo desde el respeto, con el tono pausado que lo caracteriza. “Le dije lo que pensaba, que había cometido un error. Él lo entendió y me parece que pidió disculpas”. El mensaje fue claro, casi paternal, pero sin invadir terrenos que no le corresponden. Ancelotti quiso subrayar que el incidente estaba cerrado y que el delantero había comprendido el alcance de su gesto. “El tema está resuelto”, zanjó el entrenador, consciente de que en el caso de Vinícius, los impulsos a veces son parte del paquete competitivo que lo hace distinto. “No soy su padre ni su hermano, soy su entrenador” Fiel a su estilo sobrio, Ancelotti aprovechó también para marcar distancia y poner las cosas en su sitio: “Vinícius es un jugador muy importante para nosotros, le tenemos mucho cariño. Pero no soy su padre ni su hermano, sólo quiero ser para él un entrenador”. Una frase que encierra toda la filosofía de Ancelotti, un técnico que acompaña, aconseja y corrige, pero sin traspasar la línea de lo personal. En una época en la que el fútbol tiende al sentimentalismo excesivo, el italiano vuelve a situar el oficio del entrenador en su justa medida para formar, guiar y exigir. Un vínculo que trasciende los clubes La relación entre ambos no empezó ayer. Ancelotti fue quien terminó de pulir a Vinícius en el Real Madrid, quien le dio confianza cuando las críticas lo acosaban y quien supo modular su carácter sin apagar su fuego competitivo. Ahora, en la selección brasileña, el reencuentro entre ambos es la prolongación de una sociedad basada en la confianza mutua. En Brasil valoran que Ancelotti haya sabido contener el ruido mediático en torno al atacante. En lugar de castigar, eligió acompañar. En lugar de censurar, dialogar. Una gestión que reafirma por qué tantos futbolistas de élite lo consideran un referente humano antes que táctico. La madurez que Brasil necesita Ancelotti, además de títulos. buscará un equilibrio mediático y psicológico en la selección de Brasil. Y en ese camino, Vinícius es pieza clave. El italiano quiere que el talento del delantero brille, pero con control emocional. Esa es, quizás, la gran lección de una charla hecha para guiar al jugador del Real Madrid a ser grande también fuera del campo. Temas Real Madrid C. F.Vinícius Júnior Recibe noticias de CDA desde Google News