La obsesión de Carlos Alcaraz para 2026: el arma secreta que pule con Samu LópezCarlos Alcaraz revoluciona su preparación para el 2026. Bajo la tutela de Samuel López, el murciano se enfoca en perfeccionar su saque mediante técnicas innovadoras inspiradas en Djokovic, con el objetivo prioritario de conquistar el Open de Australia y completar su Grand Slam.Samuel López y Carlos Alcaraz en un entrenamiento. Alamy/Mauricio Paiz Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 30/12/2025, 09:21 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Carlos Alcaraz encara 2026 con una hoja de ruta clara y un cambio profundo en su día a día. Tras cerrar una etapa clave de su carrera, el murciano ha decidido centrar buena parte de su preparación en un aspecto concreto de su juego el saque. Junto a Samuel López, su único entrenador en esta nueva fase, el número uno busca afinar un arma que puede marcar la diferencia en los grandes escenarios que vienen. Un nuevo ciclo con Samuel López al mando El inicio de la temporada trae consigo una transformación silenciosa pero determinante. Sin Juan Carlos Ferrero en el equipo técnico, Alcaraz ha apostado por la continuidad y la confianza en Samuel López, una figura que conoce bien sus rutinas, sus virtudes y también sus márgenes de mejora. La relación es más directa, más personalizada y con un margen mayor para experimentar. Este nuevo contexto ha favorecido un trabajo más minucioso. Alcaraz no busca reinventarse, sino pulir detalles que le permitan sostener su tenis en partidos largos y exigentes. El saque aparece como un punto clave, especialmente en superficies rápidas donde cada turno al servicio puede inclinar el partido. El saque como pieza estratégica Durante los últimos meses, el murciano ha sido consciente de que su talento desde el fondo de pista no siempre basta ante rivales del máximo nivel. En torneos como el Open de Australia, donde los intercambios son más cortos y el ritmo es alto, disponer de un saque fiable se convierte en una necesidad más que en un complemento. El objetivo no es solo sumar aces o puntos rápidos. La mejora pasa por ganar precisión, variar alturas y direcciones y, sobre todo, reducir errores en momentos de presión. Un saque sólido permite a Alcaraz jugar más suelto y reservar energía para los momentos decisivos. Inspiración en los mejores Para avanzar en ese camino, el equipo ha mirado hacia un referente absoluto del tenis moderno Novak Djokovic. El serbio ha construido gran parte de su dominio en Melbourne sobre la regularidad de su servicio, más que sobre la potencia pura. Esa idea ha calado en el trabajo diario del español. El entrenamiento incorpora ejercicios poco habituales en el tenis profesional, tomados de otros deportes como el baloncesto. La atención se centra en el lanzamiento de la pelota, un gesto aparentemente simple que condiciona todo el movimiento posterior. La intención es automatizarlo hasta hacerlo casi mecánico, incluso bajo presión. Un objetivo marcado en rojo Todo este esfuerzo tiene una meta clara el Open de Australia. Es el único grande que falta en el palmarés de Alcaraz y el que completaría el ansiado Grand Slam de carrera. El reto no es menor, especialmente con rivales como Jannik Sinner dominando el torneo en los últimos años. Alcaraz llega con ambición y sin miedo al cambio. La mejora del saque no garantiza títulos, pero sí le acerca a su mejor versión. Con Samuel López afinando cada detalle, el murciano se prepara para un 2026 en el que cada punto cuenta y cada pequeño avance puede ser decisivo. Temas Carlos Alcaraz Recibe noticias de CDA desde Google News