La contundente respuesta de Conte al enfado de De Bruyne en San SiroLa sustitución de Kevin De Bruyne en el Nápoles ha desatado una polémica con el entrenador Antonio Conte. La reacción de molestia del belga y la contundente respuesta del técnico encendieron un debate sobre la gestión del vestuario y la disciplina, justo tras la primera derrota liguera del equipo.Kevin De Bruyne ante el Milan en San Siro. Alamy/Mairo Cinquetti Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 30/09/2025, 10:37 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok San Siro fue escenario de la primera derrota liguera del Nápoles desde febrero pero, sobre todo, de una escena inesperada en el banquillo azzurro. Kevin De Bruyne mostró su frustración al ser sustituido por Antonio Conte, en un gesto que rápidamente se convirtió en tema de conversación. La reacción del belga y la contundente respuesta del técnico encendieron un debate provocado por el desacuerdo. La sustitución que encendió la polémica El duelo ante el Milan se presentaba como una prueba de fuego para el Nápoles, pero el resultado (2-1 para los rossoneri) desató tensiones internas. En el minuto 72, Antonio Conte decidió retirar a Kevin De Bruyne para dar entrada a Elmas. El belga, que había marcado el único tanto de su equipo, abandonó el césped entre gestos de descontento. El gesto no pasó desapercibido. De Bruyne, habitualmente sereno, agitó la cabeza y refunfuñó en su camino hacia el banquillo, algo que contrastó con su reacción más contenida en otras ocasiones similares. Su enfado sorprendió a propios y extraños, alimentando rápidamente especulaciones sobre un posible enfado con el entrenador. Conte no rehuyó el tema y dejó clara su postura En la rueda de prensa posterior, Antonio Conte fue directo y sin rodeos al referirse al episodio. Preguntado por la actitud de su estrella, el técnico respondió con una frase que ya recorre todos los titulares: “Espero que estuviera molesto por el resultado, porque si estaba molesto por otra cosa... se equivocó de persona”. Lejos de suavizar la situación, Conte quiso marcar territorio y enviar un mensaje al vestuario. Para el italiano, ninguna individualidad puede estar por encima de lo colectivo, y la prioridad es mantener la disciplina en un momento clave de la temporada. Un precedente que explica la reacción del belga No es la primera vez que Kevin De Bruyne muestra incomodidad al ser sustituido. Durante su etapa en el Manchester City ya se vivieron episodios similares, como aquel recordado partido en Anfield en marzo de 2024, cuando Pep Guardiola lo retiró en el minuto 69. Entonces, la tensión se resolvió con un tono diplomático y sin mayor trascendencia. Sin embargo, la situación en Nápoles tiene matices distintos. De Bruyne es la gran referencia ofensiva del proyecto de Conte y su fichaje fue interpretado como un salto de calidad para luchar por la Serie A y la Champions. Que un futbolista de su peso muestre desacuerdo de forma tan visible genera inevitablemente ruido y plantea un reto para la gestión interna del vestuario. La derrota agrava el contexto y multiplica la presión El enfado de De Bruyne no puede entenderse sin el resultado. El Nápoles cayó por 2-1 frente al Milan y cedió el liderato de la Serie A, un golpe anímico que complicó aún más la tarde. El belga marcó de penalti, pero su actuación no fue del todo regular y no pudo inclinar el partido hacia el lado de los azzurri. En un club que no perdía en liga desde febrero de 2025, la derrota se sintió como un paso atrás inesperado. La presión de mantenerse en lo más alto, sumada a la exigencia de una temporada cargada de expectativas, explica en parte la frustración del jugador. El reto de Conte será reconducir esas emociones hacia un espíritu competitivo y no hacia un conflicto público. Temas S. S. C. Napoli Recibe noticias de CDA desde Google News