Iñigo Martínez rompe el silencio: “Cada mañana era un infierno, pensé en dejar el fútbol”Íñigo Martínez recuerda su etapa final en el Athletic Club como un calvario físico por las lesiones, revelando que en momentos de dolor extremo se planteó dejar el fútbol. El central, que ahora vive una etapa de ilusión renovada, asegura que tuvo suerte de conseguir tratamiento de primer nivel al fichar por el FC Barcelona.Íñigo Martínez y Mbappé en la final de la Copa del Rey. Alamy/Sipa Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 03/10/2025, 10:22 Íñigo Martínez vivió en el Athletic Club una etapa muy diferente a la que había soñado. Las lesiones marcaron sus últimos meses en San Mamés, privándole de continuidad y obligándole a ver gran parte de los partidos desde la grada. Hoy, ya en el Al-Nassr, el central recuerda aquella etapa como un auténtico calvario físico y emocional que puso a prueba su fortaleza como deportista y como persona. Un infierno diario marcado por las lesiones Su último año en Bilbao fue una pesadilla. Primero, una fascitis plantar lo dejó parado durante meses; después, problemas en el tríceps sural lo apartaron definitivamente de los planes del equipo. Apenas disputó 15 partidos de Liga en toda la temporada, una cifra que resume con crudeza lo que atravesó. Así lo confesó el vasco en su última entrevista a Marca. El central de Ondarroa intentó buscar soluciones por todas las vías. Su llegada al Barcelona le permitió acceder a tratamientos de primer nivel, aunque tampoco estuvo exento de recaídas. “Cada mañana era un infierno. Nunca lo había pasado tan mal, en algunos momentos me planteé dar un paso y dejarlo. Había días que no podía ni caminar. Tuve suerte de conseguir ese contrato con el Barça, ir a los mejores médicos, probar diferentes tratamientos y uno de ellos me ayudó muchísimo. Fue alucinante, me salvó. Vuelvo a entrar en juego y al poco tiempo, vuelvo a romperme dos veces el isquio”. El adiós silencioso a San Mamés Íñigo Martínez no pudo despedirse del Athletic sobre el césped, como le hubiera gustado. Su adiós se produjo desde la grada, vestido de calle, mientras su equipo peleaba sin él. Para un jugador que siempre reconoció haber sido del Athletic, la despedida tuvo un sabor amargo. “Siempre he sido del Athletic y siempre lo seré”, afirmó, dejando claro el vínculo emocional con el club pese a que las circunstancias no le permitieran un cierre ideal. La afición rojiblanca fue testigo de su entrega en las temporadas previas, pero el desenlace estuvo condicionado por un cuerpo que dijo basta. Una selección que quedó en segundo plano Otro de los capítulos que marcaron aquella etapa fue su ausencia en las convocatorias de la selección. En su mejor momento, Martínez fue fijo en las listas, pero con las lesiones su lugar lo ocuparon otros nombres. “Ha habido mucho revuelo respecto a mis convocatorias. Ahora ha optado por otros y han ganado sin echar de menos a nadie”. Lejos de mostrar rencor, Íñigo asumió que su ciclo en la selección podía estar llegando a su fin. “Según van pasando los años uno sabe que las oportunidades se van agotando porque el ritmo va a más y los chavales aprietan. Cuando hay que dar un paso al lado, siempre he sido el primero”, señaló. Un nuevo capítulo en Arabia Saudí Hoy, el escenario es muy distinto. Íñigo Martínez viste los colores del Al-Nassr, un equipo repleto de estrellas liderado por Cristiano Ronaldo. Su presente es un contraste absoluto con los meses de sufrimiento en Bilbao, lejos de la presión de las lesiones y con la ilusión renovada de competir en un contexto diferente. La carrera de Íñigo Martínez aún no está escrita del todo. El central afronta este reto con la experiencia de quien ha vivido el dolor físico más duro y ha salido reforzado. El calvario de San Mamés queda atrás, pero su huella sigue recordando que, detrás de cada futbolista, hay batallas invisibles que pocas veces se cuentan. Recibe noticias de CDA desde Google News