Incendio en el Real Madrid: Tres expulsados y la polémica en el BernabéuEl Real Madrid sufrió una derrota en el Bernabéu marcada por la polémica arbitral y la incapacidad para gestionar la frustración. El caos final se saldó con tres expulsados, incluido Endrick, y dejó una alarma clara sobre la tensión en el vestuario. El equipo de Xabi Alonso suspendió con estrépito la prueba emocional.Vinicius protestando una jugada ante el Oviedo. Alamy/Pressinphoto Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 09/12/2025, 09:32 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El Real Madrid vivió una de esas noches que dejan huella. No solo por la derrota ante un Celta valiente, sino por un desenlace que desbordó los nervios de un equipo atrapado en una dinámica que empieza a pesar. El Bernabéu contempló un final frenético en el que el arbitraje de González Quintero encendió todas las mechas y convirtió los últimos minutos en un incendio emocional imposible de contener. La expulsión que lo cambió todo El momento que dinamitó el partido llegó con la roja directa a Carreras. El canterano descargó su frustración con un comentario que el árbitro consideró inaceptable. El lateral estalló mientras abandonaba el campo y reprochó al colegiado que había actuado igual durante todo el encuentro. A su alrededor, la tensión creció al instante y varios jugadores se acercaron al árbitro con gestos y palabras que revelaban la magnitud del enfado. Rodrygo fue uno de los más vehementes y exigió respeto mientras señalaba el escudo del pecho y el césped del estadio. Valverde tampoco aceptó la decisión y pidió al colegiado que reconsiderara la expulsión. Para entonces, el ambiente ya estaba completamente cargado y el control emocional era una misión casi imposible. Un banquillo convertido en un volcán El banquillo del Real Madrid explotó con la decisión arbitral y la tensión se trasladó a la zona técnica. Endrick terminó expulsado en medio del alboroto y las protestas seguían fluyendo desde todas las direcciones. Vinícius elevó aún más el tono al reclamar más tarjetas y denunciar que siempre se sentían perjudicados. El delantero brasileño consideró un insulto al fútbol el escaso tiempo añadido y lanzó un mensaje directo sobre lo que él consideraba un trato injusto hacia su equipo. En medio del caos también se filtró una frase de Xabi Alonso hacia Fran García que reflejó la incredulidad que recorría al cuerpo técnico. La frustración era colectiva y se percibía en cada gesto. Ni siquiera Mbappé pudo contenerse y se acercó al árbitro para pedir explicaciones sobre la primera tarjeta que había recibido su compañero. Un final que dejó heridas abiertas El encuentro se cerró con tres expulsados en el equipo blanco y un estadio perplejo ante la incapacidad del equipo para frenar la espiral emocional. La derrota quedó en un segundo plano. Lo que realmente quedó grabado fue la sensación de que el partido había escapado de las manos de todos. Incluso al final, ya camino del túnel, llegó otra escena que encendió alarmas. Bellingham se dirigió al cuarto árbitro con un insulto que podría traer consecuencias y solo la intervención de Mastantuono evitó que la situación fuera aún más lejos. La noche terminó con un Real Madrid superado por su enfado y por un ambiente que se volvió irrespirable. Fue un episodio que dejó un mensaje claro. La crisis no solo se mide en resultados. También se mide en la capacidad para gestionar la frustración. Y en esta ocasión el equipo blanco suspendió con estrépito. Temas RC Celta de VigoReal Madrid C. F. Recibe noticias de CDA desde Google News