Hakimi, Rey de África: la simbólica entrada en patinete que rompió el protocoloAchraf Hakimi fue elegido Rey de África, pero su llegada en patinete a la gala fue la verdadera noticia por su simbolismo. El marroquí ratifica su salto de dimensión tras el triplete con el PSG, cobrando el galardón 27 años después del último campeón de su país.Jugadores del PSG celebrando la victoria en Barcelona. Alamy/Joan Gosa Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 20/11/2025, 12:13 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Achraf Hakimi acudió a la gala del Balón de Oro africano 2025 como favorito y salió de ella como rey indiscutible del continente. Pero, más allá del trofeo, la noche quedó marcada por su sorprendente -y simbólica- llegada al recinto: un patinete, su madre a su lado y una mezcla de orgullo, compromiso y vulnerabilidad que pocas veces se ve en una estrella de su calibre. En Rabat, el fútbol se dio la mano con la imagen, y Hakimi demostró que incluso los jugadores más laureados pueden romper el protocolo sin perder un ápice de grandeza. Una entrada para la historia La escena fue casi cinematográfica. Hakimi apareció en el acceso principal avanzando lentamente sobre un patinete, evitando apoyarse en el pie lesionado que le mantiene fuera de los terrenos de juego desde aquel infortunado choque con Luis Díaz en Champions. Era la única forma de presentarse sin agravar una dolencia que aún arrastra. Pero, inevitablemente, la imagen trascendió. Ese recorrido, acompañado por su madre Saida Mouh, fue interpretado como una declaración de principios. Podía haberse quedado en casa, delegar el recogimiento del premio o preservar su recuperación. Decidió lo contrario: estar presente, mostrarse tal y como estaba y hacer de su fragilidad física una muestra de entereza. Su entrada fue el instante más comentado de la noche. Un Balón de Oro africano tras una temporada irrepetible El premio ratifica que Hakimi ha dado un salto de dimensión. Su curso en el PSG, con dobles dígitos en goles y asistencias, certifica la metamorfosis que Luis Enrique quiso imprimirle. Se ha convertido en una pieza total, capaz de mezclar profundidad, control, llegada y liderazgo en un mismo partido. Tras el triplete con el conjunto parisino, el reconocimiento parecía inevitable incluso con la competencia de Salah, siempre presente entre los grandes. Pero la magnitud del premio agarra todavía más relevancia en Marruecos: desde Mustapha Hadji en 1998 ningún marroquí había levantado este galardón. Veintisiete años después, el país recupera a un campeón que encarna el nuevo rumbo del fútbol magrebí. El aplauso unánime del PSG y el orgullo de Marruecos El presidente Nasser Al-Khelaïfi fue uno de los primeros en felicitar al jugador, ensalzando su impacto tanto en París como en su selección. Para el PSG, Hakimi es un referente del vestuario, uno de esos futbolistas que marcan el tono competitivo del grupo. Y en su país, su figura se eleva a símbolo nacional, más aún con la Copa África en el horizonte. Hakimi, aún en plena recuperación, dejó claro que quiere llegar a la segunda fase del torneo y pelear por un título histórico en casa. Y lo dijo con la serenidad de quien sabe que su liderazgo ya trasciende el campo. Temas Paris Saint-Germain Recibe noticias de CDA desde Google News