El tío de Rubiales tras lanzarle huevos en su presentación: “Estoy como si volviera de vacaciones en Benidorm”Luis Rubén Rubiales, tío del expresidente de la RFEF, reaparece "distendido" tras lanzar huevos a su sobrino en una presentación, restando importancia al incidente en Plaza de Castilla. El conflicto familiar se exhibe en público, mientras Luis Rubiales evita la denuncia, alimentando la tragicomedia mediática alrededor del clan.Luis Rubiales, expresidente de la RFEF. Alamy/ZUMA Press Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 21/11/2025, 09:21 El episodio vivido en la presentación del libro Matar a Rubiales dejó imágenes para un archivo surrealista del deporte español. El tío de Luis Rubiales, Luis Rubén Rubiales, irrumpió lanzando huevos a su propio sobrino. Ahora, tras declarar en Plaza de Castilla, ha reaparecido con un tono sorprendentemente distendido, alimentando un conflicto familiar que ya venía herido y que ahora se exhibe ante la opinión pública con tintes de tragicomedia. Un regreso ante las cámaras entre bromas y poca memoria Luis Rubén Rubiales reapareció tras su paso por los juzgados con una sonrisa ancha, un ánimo inesperadamente relajado y una frase que ya empieza a circular en redes como material de hemeroteca: “Estoy como quien vuelve de 15 días de vacaciones en Benidorm”. La imagen desconcertó tanto como su actitud. No hubo rastro de arrepentimiento ni gesto de incomodidad por lo sucedido. Al contrario, apareció ligero, casi despreocupado, admitiendo entre risas que apenas recuerda con precisión lo ocurrido durante la presentación del libro. El tío del ex presidente de la RFEF insistió en que mantiene “energía positiva”, como si su estallido frente a los medios hubiera sido poco más que un impulso pasajero. Ese tono jocoso, lejos de aportar claridad, ha añadido una capa más de perplejidad a un incidente que ya de por sí parecía salido de un guion improbable. Un conflicto familiar que no cesa Las fricciones en el clan Rubiales vienen de lejos, pero lo sucedido ha colocado definitivamente el foco en una familia acostumbrada a la exposición mediática, aunque no siempre por motivos deseables. En esta ocasión, incluso la madre de Luis Rubén -y abuela del ex dirigente- habría abandonado Motril para alejarse de la presión. Él mismo lo reconoció con un punto de sorna: “Estas cosas no se hablan por teléfono”, concluyó cuando le preguntaron si había conversado con ella tras el incidente. El gesto de lanzar huevos -y la confesión posterior de que pretendía añadir “una bolsa de picos”- apunta a un conflicto interno que supera cualquier discusión privada. Lo que antes era una tensión soterrada ya se manifiesta en público y sin tapujos, elevando el ruido alrededor del apellido Rubiales en un momento en el que cada declaración -o cada gesto- se amplifica. La ausencia de denuncia y un cierre que alimenta el desconcierto Entre lo más llamativo de sus declaraciones destacó la tranquilidad con la que abordó la decisión de Luis Rubiales de no denunciarle. “¿Por qué me va a denunciar?”, zanjó sin darle mayor importancia, como si todo hubiera quedado en una travesura familiar retransmitida en directo. Para rematar su comparecencia, dejó un mensaje afectuoso dirigido a Joaquín Prat, presentador de El tiempo justo: “Un abrazo a Joaquín, que es un tipo encantador”. Un cierre amable para un episodio que, sin embargo, sigue generando debate y que expone de nuevo la fractura familiar entre los Rubiales, esta vez envuelta en huevos, picos y declaraciones impensables horas antes. Recibe noticias de CDA desde Google News