El termómetro del Real Madrid que acabó como extremo derecho en el ClásicoEste jugador del Real Madrid regresó a la titularidad en el Clásico con una actuación total, plasmando una intensidad, lectura de juego y despliegue físico sobresalientes. Demostró ser uno de los futbolistas más versátiles de la plantilla, consolidándose como el termómetro de ritmo y el símbolo de equilibrio que busca Xabi Alonso en su nuevo proyecto.Jugadores del Real Madrid celebrando un gol. Alamy/D. Canales Carvajal Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 27/10/2025, 10:16 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Eduardo Camavinga no necesitó marcar ni asistir para ser protagonista. En el Clásico frente al Barcelona, el francés volvió a demostrar por qué su presencia cambia la fisonomía del Real Madrid. Su actuación fue la de un futbolista total plasmando intensidad, lectura de juego y un despliegue físico que terminó llevándole a actuar como extremo derecho. Una muestra más de que Xabi Alonso tiene en él a uno de los jugadores más versátiles de la plantilla. El regreso a la titularidad con una versión mejorada Camavinga volvió al once tras su suplencia frente a la Juventus. Xabi Alonso le devolvió la confianza y el francés respondió con una de sus actuaciones más completas del curso. Camavinga ofreció un fútbol muy completo siendo capaz de robar balones, lanzar transiciones y apoyar tanto en la creación como en la presión. Fue el termómetro del ritmo blanco. Sus cifras corroboran su impecable actuación. Un 85% de acierto en el pase, más del 60% de duelos ganados y una energía que no decayó ni en el tramo final. En un partido donde las emociones se imponen a la táctica, Camavinga logró mantener la calma y contagiar equilibrio. La apuesta táctica de Xabi Alonso El técnico tolosarra volvió a mover el tablero con audacia. Con el marcador controlado, desplazó a Camavinga al extremo derecho, buscando frescura y control en una zona en la que el equipo necesitaba piernas y lectura. El francés aceptó el reto con naturalidad. Su capacidad para adaptarse a cualquier función lo convierte en una herramienta estratégica de primer orden. Alonso lo explicó con claridad: “Necesitábamos dominar el centro del campo y tener dinamismo por fuera. Eduardo entiende el juego y se adapta a lo que pide cada momento”. Palabras que reflejan la confianza del técnico en un futbolista que no conoce límites posicionales. Camavinga puede ser pivote, interior, lateral o, como se vio ante el Barça, un falso extremo con alma de mediocentro. El nuevo símbolo del Madrid de Xabi Alonso Camavinga encarna el cambio que está gestando Xabi Alonso. Es la mezcla perfecta entre la garra de los viejos tiempos y la modernidad que busca el nuevo entrenador. Su fútbol no entiende de etiquetas: corre, piensa, recupera y distribuye con una naturalidad que desarma al rival. Y lo hace con una serenidad impropia de su edad. A sus 22 años, el francés se ha convertido en el corazón competitivo del Real Madrid. Cumple y hace mejores a quienes le rodean. En un Clásico marcado por la intensidad y la estrategia, fue él quien ofreció el equilibrio entre la pasión y la cabeza. Un jugador que se está convirtiendo en una pieza indispensable en el nuevo engranaje que Xabi Alonso está diseñando para el futuro blanco. Temas El ClásicoReal Madrid C. F. Recibe noticias de CDA desde Google News