El swing golfista de Carlos Alcaraz que conquistó Nueva YorkCarlos Alcaraz convirtió su celebración en el US Open en un guiño a Sergio García. Cada swing de golf con la raqueta narraba una historia de amistad, apuestas y complicidad, transformando momentos de triunfo en símbolos únicos que conectan tenis, golf y personalidad deportiva.Alcaraz celebrando su victoria ante Bellucci en el US Open. Alamy/UPI Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 10/09/2025, 15:25 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Carlos Alcaraz ha vuelto a demostrar que es mucho más que un prodigio del tenis. El seis veces campeón de Grand Slam también sabe cómo convertir una celebración en relato. En Nueva York, tras cada victoria en el US Open, el murciano se llevó la raqueta al hombro e imitó el swing de un golfista. El gesto, repetido en cuartos, semifinales y final, escondía una historia de amistad, apuestas y complicidades con Sergio García, una de las grandes leyendas del deporte español. El gesto de Alcaraz que unió tenis y golf en Nueva york No fue un gesto casual. Tres veces, en tres partidos distintos, Alcaraz repitió la misma secuencia. Sonrisa al cielo, raqueta en mano y swing de golf ante la ovación de la Arthur Ashe. Primero en cuartos, después en semifinales y, por último, en la final que lo coronó como campeón. El público, intrigado por aquella extraña celebración, no tardó en relacionarla con su afición al golf, pero la explicación tenía más de intrahistoria que de capricho. En realidad, detrás había un guiño pactado, una deuda pendiente y un amigo especial sentado en la grada. Sergio García y la apuesta que marcó el US Open El relato comenzó unos días antes del torneo, en un escenario tan exclusivo como el Deepdale Golf Club de Long Island. Allí, Sergio García y Juan Carlos Ferrero se enfrentaron a la pareja formada por Alcaraz y David Puig. El partido se disputó en formato match play, con dinero en juego y con risas aseguradas. Como bien contaba, después del torneo, el propio Sergio García: “Nos jugamos 100 dólares a los nueve primeros hoyos, 100 a los segundos y 200 al total. Pero como en los nueve primeros empatamos, pusimos todo en el bote final" El duelo fue vibrante, con birdies, errores y tensión hasta el 18. Finalmente, Sergio y Ferrero se impusieron, pero quedó una deuda ya que el castellonense debía 200 dólares a Alcaraz. El humor y la complicidad de Alcaraz en Nueva York Tras superar a su rival en semifinales, Alcaraz no se contuvo. Frente al micrófono, lanzó una frase que desató carcajadas: “Aquí hay un tipo que me debe 200 dólares”. El destinatario era, de manera evidente, Sergio García, que asentía entre risas desde la grada. Para el murciano fue una forma de compartir su complicidad con un campeón al que admira y con el que comparte esa pasión paralela al tenis. Pasión que, en su caso, se transformó en celebración simbólica durante el US Open. Sergio García destaca la actitud de Alcaraz en el US Open El propio Sergio García no ocultó su asombro por la fuerza competitiva del número uno del mundo. “Cómo juega. Tiene un saque increíble, pero lo que más me gusta es su actitud. Vale, tiene 22 años, pero muchos golfistas podríamos aprender de su cabeza”, confesó en plena euforia. El ganador del Masters de Augusta en 2017 valoró, sobre todo, la capacidad del murciano para recomponerse tras los errores: “Cuando falla, se cabrea como todos, pero enseguida dice ‘venga, vamos’ y sigue adelante. Eso es lo que lo hace grande”. El significado detrás del swing de Alcaraz El swing de golf no fue, por tanto, un simple homenaje. Fue una manera de unir dos mundos, de reivindicar la amistad y de mostrar que Alcaraz sabe darle un toque de personalidad a cada paso de su carrera. Lo que para el público fue un guiño simpático, para Sergio García y para su círculo más cercano fue un recordatorio de que las apuestas se pagan, y de que el tenis y el golf tienen en Carlos Alcaraz un nuevo núcleo de unión. Temas Carlos Alcaraz Recibe noticias de CDA desde Google News