El polémico gesto de Mbappé tras perder la Supercopa contra el BarçaKylian Mbappé se convirtió en el protagonista inesperado de la final de la Supercopa. Tras la derrota ante el Barcelona, el francés abandonó el césped de forma inmediata, protagonizando un gesto de frustración que refleja su difícil encaje en una noche marcada por las lesiones.Kylian Mbappé ante la Juventus en el Mundial de Clubes. Alamy/Foto Arena Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 12/01/2026, 10:23 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok La Supercopa dejó un campeón claro y una imagen que no pasó desapercibida. Mientras el Barcelona celebraba el título, Kylian Mbappé eligió marcharse. Un gesto silencioso, pero cargado de significado, que vuelve a situar al francés en el centro del foco tras una noche amarga. Una salida que dice más de lo que parece La escena fue breve, pero elocuente. Tras recibir la medalla de subcampeón, Mbappé hizo una señal inequívoca a sus compañeros para abandonar el césped. No hubo aspavientos ni protestas. Solo una decisión firme de no permanecer un segundo más durante la celebración azulgrana. Mientras varios futbolistas del Real Madrid se quedaron sobre el terreno de juego, el francés optó por acelerar la retirada hacia el vestuario. Fue una manera clara de gestionar la derrota. Para algunos, una falta de cortesía. Para otros, una reacción lógica de alguien que no concibe la derrota como un trámite asumible. El contexto físico y emocional del francés Mbappé llegó a Yeda entre dudas. Una lesión en la rodilla condicionó su preparación y apenas pudo completar un entrenamiento antes de la final. Aun así, forzó para estar disponible. Su participación fue limitada, pero dejó destellos que recordaron su jerarquía, como el pase profundo a Güler que pudo cambiar el partido. Disputó catorce minutos finales, insuficientes para alterar el desenlace. No era una noche sencilla. Tampoco una cualquiera. Era su tercera final con el Real Madrid y la segunda que perdía sin ser titular. Ese contexto ayuda a entender su reacción posterior, marcada más por la frustración que por la polémica. La derrota como territorio incómodo Mbappé nunca ha ocultado su dificultad para digerir las derrotas. Forma parte de su carácter competitivo. Para él, perder no es una foto ni un protocolo, es una herida abierta. Marcharse fue su forma de cerrar cuanto antes un episodio doloroso. El gesto no estuvo dirigido al rival, sino al momento. No quiso presenciar la celebración, no quiso participar de una imagen que sentía ajena. En la élite, cada futbolista maneja el fracaso a su manera. La del francés es directa, casi abrupta, pero coherente con su personalidad. El contraste con la noche del Barcelona Mientras Mbappé se retiraba, el Barcelona celebraba una Supercopa que simboliza mucho más que un título. Para los azulgrana fue una confirmación de proyecto, de liderazgo y de superioridad en una final de máxima exposición. Ese contraste acentuó aún más la imagen del francés alejándose del foco. En ese escenario, la cámara siempre busca al protagonista ausente. Y Mbappé lo fue sin quererlo. Su gesto se interpretó como un reflejo del momento del Real Madrid, golpeado por la derrota y todavía en proceso de reconstrucción competitiva. Un gesto que define carácter No fue un acto de desprecio ni una provocación. Fue una reacción humana, cruda y sin maquillaje. Mbappé no quiso quedarse. Y no lo escondió. En un fútbol cada vez más edulcorado, su gesto recordó que perder duele, incluso para las grandes estrellas. La Supercopa ya tiene dueño. La imagen de Mbappé marchándose quedará como una nota al margen, pero reveladora. Porque en la derrota también se construye el carácter. Y el francés, una vez más, dejó claro el suyo. Temas Kylian MbappéReal Madrid C. F. Recibe noticias de CDA desde Google News