El Cholo no regala nada: análisis de la rotación y la gestión de minutos en el AtléticoEl tercer parón desvela la gestión de minutos de Simeone en el Atlético: Baena y Hancko son los ganadores, mientras Nico González y Ruggeri avanzan. Almada se consolida como revulsivo, pero Cardoso, por lesión, y Pubill y Raspadori, por adaptación, siguen esperando su oportunidad real en la rotación.Jugadores del Atlético celebran un gol en el último derbi. Alamy/ZUMA Press Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 21/11/2025, 13:05 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El tercer parón del curso ha abierto una ventana perfecta para analizar la gestión de minutos en el Atlético. Simeone afronta una temporada marcada por la exigencia y un vestuario rejuvenecido, pero todavía en construcción. El impacto real de los fichajes es desigual y la competencia interna obliga a ganarse cada minuto con una determinación feroz. El Cholo, fiel a su libreto, no regala nada y la rotación avanza a un ritmo que deja ganadores, interrogantes y varios jugadores buscando su hueco. Baena y Hancko ganan peso en silencio En un Atlético lleno de nuevas caras, solo dos han conseguido asentarse con plena autoridad. Baena, llamado a ser uno de los faros del equipo, ha vivido un inicio algo irregular, aunque su influencia crece cada semana. Sus minutos siguen una línea ascendente y sus movimientos entre líneas aportan una claridad que el equipo agradece en los tramos más espesos. El otro nombre es Hancko. Su adaptación ha sido impecable. Se ha metido de lleno entre los futbolistas más utilizados y transmite una solvencia defensiva imprescindible. La zaga del Atlético necesitaba una figura así desde hace tiempo y el eslovaco ha respondido con jerarquía, regularidad y un carácter que encaja con el paisaje competitivo del equipo. Nico y Ruggeri avanzan al ritmo de la oportunidad El caso de Nico González invita a matices. Su arranque fue eléctrico, con personalidad y una energía que conectó de inmediato con Simeone. La lesión en la tibia frenó su progresión, aunque el cuerpo técnico le sigue reservando un rol importante. Su polivalencia le convierte en una pieza útil, capaz de ocupar varios sectores en la izquierda. Ruggeri sigue otro camino. Llegó sin demasiada expectación y está demostrando que puede hacerse notar. Encadena titularidades y ya compite con una madurez que sorprende. Necesita pulir detalles, sobre todo en contundencia, pero su presencia crece y está decidido a ser más que un recurso. Almada pide paso entre carreras cortas Almada es el ejemplo perfecto del jugador que aprovecha cualquier resquicio. Tuvo un inicio potente, cayó lesionado y después encontró un panorama más saturado. Aun así, entra siempre con chispa y ya suma goles importantes entrando desde el banquillo. Cuando salta al verde, el Atlético cambia un punto su ritmo y eso explica por qué Simeone lo mantiene como revulsivo prioritario. Cardoso, Pubill y Raspadori viven realidades muy distintas Cardoso representa la frustración del infortunio. Empezó al mando del mediocampo y un problema en el tobillo lo dejó parado. Cuando estaba listo para volver, recayó. Tres meses fuera son demasiados para un jugador en plena adaptación y su regreso marcará hasta dónde puede llegar este año. En el otro extremo aparece Pubill. Su participación es mínima y está experimentando un cambio profundo en su rol. Simeone ha empezado a trabajar con él como central y eso requiere tiempo y paciencia. Algo similar le ocurre a Raspadori. Ha marcado, deja detalles, pero no termina de colarse en la rotación real. En un equipo donde entrar ya es ganar, ambos siguen esperando el momento que cambie su temporada. Temas Club Atlético de Madrid Recibe noticias de CDA desde Google News