El caso de Mbappé en el The Best: tercero más votado y ausente en el 11 idealKylian Mbappé protagoniza la gran paradoja de la gala The Best al ser tercero en la votación global, pero quedar excluido del Once Ideal de la FIFA. El artículo analiza cómo el reglamento de cupos por posición penaliza al delantero del Real Madrid y reabre el debate sobre la coherencia del galardón.Kylian Mbappé ante la Juventus en el Mundial de Clubes. Alamy/Foto Arena Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 17/12/2025, 10:27 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok La gala de The Best dejó una imagen difícil de digerir incluso para quienes conocen bien los recovecos del sistema de votación de la FIFA. Kylian Mbappé subió al podio como uno de los tres mejores futbolistas del año y, sin embargo, desapareció del once ideal. Una paradoja que reabre el debate sobre los criterios, la coherencia y el verdadero peso de un reconocimiento que aspira a definir la excelencia individual. Un podio que no encaja con el once Resulta complicado explicar que un jugador considerado el tercero mejor del mundo no tenga hueco entre los once más destacados del año. Mbappé fue finalista junto a Dembélé y Lamine Yamal, una distinción que lo sitúa en la élite absoluta del curso. Sin embargo, cuando se anunció el once ideal, su nombre brilló por su ausencia. La sorpresa fue mayúscula porque no se trata de un futbolista residual en la temporada. El delantero del Real Madrid fue uno de los grandes goleadores del curso y se llevó la Bota de Oro, un premio que rara vez acompaña a perfiles secundarios. El contraste entre su peso individual y su exclusión del once genera una sensación de incoherencia difícil de justificar a simple vista. Bellingham dentro, Mbappé fuera La comparación con otros nombres incluidos en el once añade más leña al fuego. Jude Bellingham sí apareció entre los elegidos, pese a firmar un curso claramente inferior al anterior. El inglés mantiene un estatus alto en el ecosistema FIFA, pero su rendimiento no parece explicar por sí solo su presencia por delante de Mbappé. Otros casos, como los de Cole Palmer o Pedri, resultan más comprensibles por su impacto específico durante la temporada. Vitinha, directamente, es incuestionable. El problema no es quién está, sino quién falta. La ausencia del francés se percibe como un fallo de lógica más que como una simple decisión discutible. Las normas explican el proceso, no la sensación El reglamento de la FIFA ayuda a entender el mecanismo, aunque no termina de calmar el ruido. El sistema reparte puntos por posiciones y establece cupos máximos para defensas, centrocampistas y delanteros. El ganador entra de forma directa y el resto se distribuye según una suma compleja de votos de entrenadores, capitanes, periodistas y aficionados. Ese reparto provoca situaciones extrañas. Un jugador puede acumular muchos puntos globales y quedar alto en la clasificación general, pero verse penalizado por la saturación de su posición en el once ideal. Es una explicación técnica válida, aunque deja un sabor amargo cuando el afectado es un futbolista del calibre de Mbappé. Un déjà vu que se repite con los años El caso del francés no es un hecho aislado. La historia reciente de The Best recoge precedentes similares. Antoine Griezmann fue tercero en 2016 y no apareció en el once. Mohamed Salah vivió la misma situación en 2018 y volvió a sufrirla en 2021, incluso cuando se amplió el número de delanteros seleccionados. Estos antecedentes evidencian un patrón que erosiona la credibilidad del galardón. Si el podio reconoce a los mejores del año, el once debería ser una consecuencia natural, no un ejercicio de encaje forzado. La incoherencia no invalida el premio, pero sí invita a cuestionar hasta qué punto refleja con fidelidad lo que ocurre sobre el césped. En el fondo, el debate no gira solo alrededor de Mbappé. Lo que está en juego es la coherencia de un sistema que aspira a señalar la excelencia y acaba generando más preguntas que certezas. Temas Kylian Mbappé Recibe noticias de CDA desde Google News