El calendario de la FIFA que nadie vio venir y que cambiará el fútbol para siempreLa FIFA introduce una reforma histórica en el calendario internacional que entrará en vigor en la temporada 26/27. Septiembre concentrará más partidos, octubre desaparecerá y competiciones como la Champions deberán ajustarse. Un cambio que promete debate entre clubes, federaciones y jugadores.España celebrando un gol en la última Nations League. Alamy/ANP Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 15/09/2025, 15:49 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El fútbol de selecciones vivirá un cambio estructural a partir de la próxima temporada 26/27. La FIFA ha decidido reordenar las fechas internacionales, suprimiendo la ventana de octubre y ampliando la de septiembre. Una decisión que reconfigura el calendario de competiciones como la Champions League y las grandes ligas. Un septiembre cargado de selecciones El primer gran cambio llega con la ventana de septiembre. En lugar de concentrar únicamente dos partidos, las selecciones podrán disputar hasta cuatro encuentros a lo largo de más de dos semanas, desde el 21 de septiembre hasta el 6 de octubre. Será una auténtica maratón internacional, que obligará a los jugadores a acumular viajes, minutos y presión en un corto espacio de tiempo. Aunque se busca dar continuidad competitiva a los combinados nacionales, el reto para los futbolistas será mayúsculo. Tendrán que adaptarse a un calendario comprimido y, también, regresar a sus clubes con apenas días de margen antes de partidos de liga o Champions. Octubre desaparece del calendario FIFA El cambio más llamativo es la eliminación del tradicional parón de octubre. Esa ventana, que históricamente servía para clasificatorios y amistosos, se traslada a noviembre, cuando cada selección disputará dos encuentros entre el 9 y el 17. En el caso europeo, ese periodo servirá para cerrar la fase previa de la Nations League. Esta medida pretende reducir las interrupciones constantes en las ligas, aunque genera dudas: ¿qué pasará con el desgaste acumulado en septiembre? ¿Será noviembre suficiente para resolver todo lo pendiente? Lo cierto es que el ajuste, aunque lógico en términos de continuidad, exigirá un esfuerzo de adaptación enorme a entrenadores y jugadores. La reestructuración FIFA mueve todas las piezas del calendario La reorganización del calendario FIFA no se queda en las selecciones, también toca de lleno a las competiciones de clubes. La Champions League 26/27 arrancará una semana antes de lo habitual, entre el 8 y el 10 de septiembre, y extenderá su nueva fase de liga hasta finales de enero. La final, además, se disputará el 5 de junio en el Metropolitano. En paralelo, las ligas nacionales también deberán ajustarse. LaLiga, por ejemplo, volverá a la acción entre el 14 y el 16 de agosto, apenas un mes después de la final del Mundial 2026, prevista para el 19 de julio. Todo ello dibuja un calendario comprimido, donde el margen de descanso para los grandes protagonistas será cada vez más reducido. Beneficios y riesgos del nuevo modelo FIFA La FIFA defiende que este nuevo modelo permitirá reducir interrupciones y dar más continuidad a las ligas nacionales. Sin embargo, el debate está abierto y muchos entrenadores temen que un parón tan largo en septiembre afecte al ritmo competitivo de los clubes, mientras que las asociaciones de futbolistas ya advierten del riesgo de sobrecarga física. La acumulación de partidos en apenas dos semanas puede disparar las lesiones musculares, especialmente en jugadores que afronten viajes transoceánicos. A cambio, la supresión del parón de octubre podría dar algo más de estabilidad a las ligas, que siempre han acusado esas fechas de parón en plena fase de rodaje. Una reforma con impacto a diez años vista Más allá de las dudas inmediatas, lo cierto es que la decisión de la FIFA marca un antes y un después en la organización del fútbol mundial. La supresión del parón de octubre y el traslado de su carga a septiembre es una reforma que apunta a definir el calendario de los próximos diez años. El fútbol sigue buscando un equilibrio imposible. Ofrecer más partidos, mantener el espectáculo y proteger a los jugadores. La próxima temporada servirá como ensayo general de un modelo que, guste o no, reordenará la manera en la que entendemos el curso futbolístico. Temas Selección de fútbol de España Recibe noticias de CDA desde Google News