Dembélé va con todo: el nuevo contrato que exige el Balón de OroEl PSG se enfrenta al desafío de compensar el nuevo estatus de su jugador más determinante en el campo, con la dificultad de no romper la escala salarial del vestuario. La directiva busca la fórmula para reconocer el éxito del francés sin desestabilizar la armonía interna del club.Dembélé celebrando uno de sus goles ante el Dunkerque. Alamy/DPPI Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 15/10/2025, 12:46 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok Ousmane Dembélé vive el mejor momento de su carrera pese a llevar lesionado desde principios de septiembre. El francés ha conquistado la Champions League con el PSG, ha sido el alma del equipo en una temporada histórica y, para poner la guinda, acaba de recibir el Balón de Oro. Pero tras los elogios y la gloria llega el momento de las decisiones importantes. El francés considera que su contrato debe reflejar su nuevo estatus. En el Parque de los Príncipes, el debate está servido. La consagración de un talento irrepetible La 24/25 será recordada como la temporada de Ousmane Dembélé. El jugador, que durante años fue excesivamente irregular, se ha transformado en un futbolista total, capaz de dominar partidos, romper defensas y decidir finales. Con 35 goles y 15 asistencias en 53 partidos, Dembélé fue el motor de un PSG que, por fin, levantó la primera Champions League de su historia. Luis Enrique encontró en él un auténtico líder, un futbolista liberado, más maduro y con una regularidad que antes parecía imposible. El francés desbordó, marcó, asistió y trabajó como nunca. Su evolución ha sido tan evidente que el Balón de Oro no sorprendió a nadie. El título individual era la consecuencia natural de un dominio absoluto. Un Balón de Oro que cambia el tablero El premio lo ha cambiado todo. Dembélé, a sus 28 años, ya no es simplemente un jugador destacado. Dembélé es, a día de hoy, el mejor jugador del mundo. Y eso, en la lógica del fútbol moderno, exige una revisión inmediata de las cifras. El contrato que firmó en 2023 —con un salario cercano a los 18 millones brutos anuales— ya no parece estar a la altura de su nuevo rol. Desde el entorno del futbolista se desliza que existe una cláusula de mejora automática en caso de ganar el Balón de Oro. Sin embargo, fuentes del club lo niegan. “¿De verdad alguien pensaba que podía ganarlo cuando llegó?”, ironizaba un ejecutivo del PSG. Sea como fuere, el escenario ha cambiado, y las conversaciones entre Luis Campos y el agente Moussa Sissoko ya están en marcha. Entre la ambición y el equilibrio El PSG no es ajeno a la magnitud del logro. Nadie dentro del club duda de la influencia decisiva de Dembélé en el salto competitivo del proyecto. Sin su talento, el sueño europeo seguiría siendo una utopía. Por eso, en París están dispuestos a recompensar su rendimiento, pero con cautela. La directiva teme que una subida desproporcionada rompa el equilibrio interno. En un vestuario lleno de estrellas, el francés no puede percibir un trato muy por encima del resto sin alterar la dinámica del grupo. El reto de los despachos pasa ahora por reconocer al Balón de Oro sin desestabilizar a un vestuario que por fin funciona como una orquesta afinada. El renacimiento de Dembélé Hace no tanto, Dembélé era un jugador imprevisible, perseguido por las lesiones y los rumores. Su paso por el Barcelona fue un cúmulo de frustraciones. Hoy, en cambio, representa la redención deportiva más espectacular del fútbol reciente. Su valor de mercado se ha disparado de 55 a más de 100 millones, y su imagen se ha convertido en un imán para las marcas. El PSG ha hecho de él su bandera. La afición lo idolatra, el club lo promociona como su gran emblema internacional, y la Ligue 1 vive un impulso mediático gracias a su impacto. París necesitaba un ídolo que encarnara el éxito europeo, y lo ha encontrado. Pero ahora llega la parte más complicada que no es otra que convertir al héroe en leyenda sin que la gloria desestabilice al equipo. Temas Paris Saint-Germain Recibe noticias de CDA desde Google News