De pieza clave a desaparecido: la evolución de Marc Casadó en el BarçaMarc Casadó vive un declive inesperado en el Barcelona: solo 26 minutos en los últimos tres partidos. Flick prefiere a Eric García o Dani Olmo como mediocentros en duelos clave, lo que deja al canterano en una posición frágil. Su futuro se complica ante el inminente regreso de Pedri.Alineación del Barça en Oviedo. Alamy/Aurelio Flórez Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 26/11/2025, 18:23 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El Barcelona vive días de dudas tras la dura caída en Londres y la situación de Marc Casadó se ha convertido en un síntoma más de un equipo que no encuentra equilibrio. El mediocampista catalán, pieza importante el curso pasado, apenas suma 26 minutos en los tres últimos encuentros y todos llegaron ante el Athletic Club con el partido totalmente encarrilado. Ni en Balaídos ni en Stamford Bridge contó con espacio, una señal evidente de que su rol se está desdibujando. Una caída inesperada en el mediocampo Casadó ha perdido peso en la rotación pese a que el contexto parecía ideal para que diera un paso adelante. Las lesiones de Pedri y Gavi, junto a la recuperación progresiva de Bernal, abrían una ventana que nunca llegó a aprovechar. Flick confió antes en Eric Garcia como mediocentro en dos encuentros consecutivos. El técnico no dudó en repetir la idea incluso ante un Chelsea de enorme exigencia. La tendencia preocupa porque no es una simple cuestión estadística. Casadó ofreció una irrupción brillante el año pasado y acumulaba más del doble de minutos a estas alturas de campaña. Ahora apenas suma 591. Su presencia en el césped es testimonial y su figura se ha ido diluyendo hasta ocupar un papel completamente secundario. Flick encuentra alternativas La decisión de Flick de utilizar a Eric Garcia o Dani Olmo por delante de Casadó no es casual. El técnico alemán busca perfiles capaces de interpretar situaciones ofensivas con más fluidez y, a la vez, futbolistas con lectura táctica para iniciar presión en campo contrario. La elección del preparador ha dejado al catalán en una posición frágil. Incluso cuando el partido pedía control en Londres, el banquillo fue su única visión del encuentro. El último titular de Casadó fue ante el Club Brujas en Champions y ese día quedó señalado. Flick lo explicó después con claridad cuando aseguró que el problema no estaba solo en la línea defensiva, sino también en un mediocampo que perdió demasiados duelos. Ese análisis sigue pesando en la toma de decisiones del entrenador y ha terminado por cerrarle la puerta en duelos clave. Un futuro inmediato lleno de competencia El panorama no invita al optimismo. Casadó negocia su renovación hasta 2030 y el club desea mantener su progresión, pero el presente es menos amable de lo que parecía hace unos meses. La inminente vuelta de Pedri y Gavi no hará más que multiplicar la competencia en una posición que demanda excelencia diaria. El sábado ante el Alavés podría ser una oportunidad o una confirmación de que su papel ha cambiado por completo. El talento lo mantiene, la implicación nunca fue un problema y su comprensión del juego sigue siendo indiscutible. El reto ahora pasa por convencer a Flick de que todavía puede aportar equilibrio en un mediocampo que necesita estabilidad urgente. Temas F. C. Barcelona Recibe noticias de CDA desde Google News