Antony ya es jugador del Betis: punto y final al culebrón del veranoEl Betis pone fin al culebrón del verano con el fichaje en propiedad de Antony, tras una negociación límite con el Manchester United. El brasileño regresa a Heliópolis hasta 2030 como la gran estrella de Pellegrini y símbolo de un proyecto que vuelve a ilusionar.Antony en el último derbi de Sevilla. Alamy/Rafael Beltran Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 01/09/2025, 14:39 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El Benito Villamarín vuelve a vestirse de gala. Después de un verano eterno, de idas y venidas, de silencios que sonaban a despedida, el Betis y Antony se reencuentran. El brasileño, que enamoró a Heliópolis en apenas media temporada, firma en propiedad y regresa como la gran ilusión de un club que se ha dejado la piel en la negociación. El Real Betis pone así fin al culebrón del verano en Sevilla, y, de manera completamente exitosa, los de Pellegrini se hacen con los servicios de un Antony que solo quería salir con destino España. Una negociación al límite que acabó con final feliz para el Betis La historia del fichaje de Antony ha sido una auténtica montaña rusa. Durante semanas, el Manchester United se mostró inflexible, negando cualquier opción que no pasara por una venta millonaria. El Betis, por su parte, consciente de sus limitaciones con el Fair Play financiero, peleó hasta el último aliento para encontrar una fórmula viable. El desenlace llegó al límite del mercado. Finalmente, los verdiblancos desembolsarán 22 millones de euros fijos más tres en variables, con un 50% de una futura plusvalía para los ingleses. Una cifra récord en la economía del club que demuestra el nivel de apuesta por el futbolista. La negociación se tensó hasta el extremo, incluso llegó a estar rota por discrepancias con los agentes del jugador, pero el deseo de Antony y la insistencia del Betis terminaron derribando las últimas barreras. Antony y una relación con la grada que nunca se rompió Pocos jugadores han generado tanto impacto en tan poco tiempo como Antony. En apenas seis meses, el extremo brasileño se convirtió en un ídolo de la afición verdiblanca. Su desborde eléctrico, su carácter competitivo y su conexión inmediata con el Villamarín lo transformaron en un futbolista diferencial. Su vuelta a Sevilla va mucho más allá de lo deportivo. El fichaje de Antony ha dejado varios puntos muy a tener en cuenta: La paciencia y el trabajo, por parte de los dirigentes verdiblancos, son incuestionables. Antony quería jugar única y exclusivamente en el Betis de Pellegrini. El Betis pone la guinda a un mercado muy completo. Ahora vuelve para escribir un nuevo capítulo con la camiseta verdiblanca, esta vez con contrato hasta 2030 y con la misión de liderar al equipo en una temporada exigente. El fichaje que lleva al límite la economía verdiblanca El esfuerzo económico realizado es de los más grandes en la historia del club, con un salario al nivel de Isco y una inversión que obligará a ajustar las cuentas al milímetro. En Heliópolis son conscientes de que, más allá de lo deportivo, la apuesta es también financiera. Lo más importante es que, si el jugador brasileño vuelve a rendir tal y como ya hizo durante la última media campaña, su valor puede volver a dispararse de nuevo. En lo deportivo, Pellegrini gana una pieza decisiva. Tras un arranque irregular de campeonato, el técnico chileno sabe que necesita futbolistas capaces de marcar diferencias en el uno contra uno, de generar ventajas donde no las hay. Y Antony es precisamente eso. Antony como bandera de un proyecto ambicioso en Heliópolis El regreso de Antony, además de ser un enorme refuerzo para la delantera, es una auténtica declaración de intenciones. El Betis, con Pellegrini al mando, se reafirma en su ambición por crecer sin complejos, por mirar a los grandes de frente y por volver a situar al conjunto verdiblanco en el mapa del fútbol europeo. El chileno sabe que con Antony gana desequilibrio, hambre y magia, pero sobre todo recupera la confianza de una afición que sueña con noches grandes en el Villamarín. El brasileño vuelve como símbolo de un proyecto que tiene muchas ganas de títulos. La llegada de Antony refuerza la fe de un conjunto andaluz que ya sueña con lo máximo. Y esa fe, en el Betis, siempre ha sido la clave para que lo imposible acabe convirtiéndose en realidad. Temas Real Betis Balompié Recibe noticias de CDA desde Google News