Antonio Rüdiger, el rayo de luz en la defensa del Real MadridAntonio Rüdiger regresa en el momento más crítico, poniendo fin al "laberinto de lesiones" que asediaba al Real Madrid. Su vuelta aporta firmeza y jerarquía a la zaga. Xabi Alonso podrá por fin perfilar una defensa estable, con la vista puesta en el crucial duelo de San Mamés.Los jugadores del Real Madrid celebran un gol ante el RB Salzburgo. Alamy/Brazil Photo Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 02/12/2025, 16:58 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok La defensa del Real Madrid vivía semanas en vilo, atrapada en un laberinto de lesiones que no daba tregua. Entre dudas, apaños y centrales improvisados, Xabi Alonso anhelaba la llegada de una pieza capaz de devolver cierta normalidad. Esa pieza era Antonio Rüdiger. Su regreso devuelve aire, firmeza y una dosis de jerarquía que el equipo reclamaba con urgencia. Un retorno que cambia el estado de ánimo del vestuario La presencia del alemán en la sesión del jueves ya encendió luces de esperanza en Valdebebas. Su lesión en septiembre dejó un vacío enorme en una línea castigada por ausencias de todos los colores. Militao aún recuperándose de una lesión de larga duración, Alaba fuera de combate, Carvajal con problemas intermitentes y una lista de percances musculares que parecía interminable. El equipo había llegado al punto de alinear a Tchouameni y Carreras como centrales en Grecia. Una escena que retrataba la magnitud de la emergencia. Con Rüdiger de vuelta, el mensaje interno cambia de tono. Ya no se trata solo de sobrevivir partido a partido. Aparece la idea de competir desde la solidez y no desde la improvisación. El alemán volvió frente al Girona y se le vio reconocible desde el primer balón dividido. Contundente, agresivo en el duelo y con una influencia que ordena al resto. Xabi Alonso respira aliviado mientras perfila su defensa tipo El entrenador tolosarra llevaba días valorando cómo recomponer un sistema defensivo que amenazaba con romperse cada fin de semana. La vuelta de Rüdiger le permite, por primera vez en bastante tiempo, imaginar una pareja estable. El plan en San Mamés apunta a repetir la zaga que saltó en Montilivi, con el alemán junto a Militao y con la única duda en el lateral izquierdo. Fran García no está terminando de aprovechar su ventana de minutos y Carreras, central de emergencia en Europa, podría volver a un rol más natural en banda. La derecha pertenece a Alexander-Arnold, que ha asumido la responsabilidad casi en solitario mientras Valverde se consolida en el medio. Esta regularidad empieza a generar una sensación de estructura que el Madrid echaba tremendamente en falta. La pareja Rüdiger Militao, clave para el gran salto competitivo Militao ofrece velocidad al corte y anticipación. Rüdiger aporta fiereza, lectura y liderazgo. Juntos forman una combinación que explica por qué el Madrid volvió a sentirse seguro la pasada temporada. El reto inmediato es recuperar ese nivel cuanto antes. El calendario no concederá descanso y San Mamés exigirá el máximo. Nico Williams y Guruzeta esperan, dos futbolistas que castigan cualquier despiste. El Madrid empieza a recuperar piezas y, con ellas, algo todavía más valioso. El control emocional de los partidos. La defensa dejaba demasiadas dudas y empezaba a contaminar el rendimiento colectivo. Rüdiger regresa en el momento justo, cuando el equipo más necesitaba un faro. Su vuelta no solo recompone una línea. Restaura un principio básico del Real Madrid ganador. La sensación de que, con él atrás, todo es un poco menos frágil. Temas Real Madrid C. F. Recibe noticias de CDA desde Google News