Alex Baena, el talismán de Simeone que hace invencible al Atlético de MadridAlex Baena se ha convertido en el amuleto indispensable del Atlético de Madrid. Con el mediapunta andaluz en el campo, el equipo de Simeone no conoce la derrota, consolidándose como la brújula táctica y emocional de un proyecto que aspira a todos los títulos.Julián Álvarez, Baena y Nico González celebrando con el Atlético. Alamy/PRESSINPHOTO SPORTS AGENCY Escrito por Álvaro MirallesActualizado: 08/01/2026, 11:17 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok El Atlético de Madrid ha encontrado en Baena mucho más que talento. Ha hallado una brújula. Cuando el andaluz está sobre el césped, el equipo de Simeone respira otra seguridad, juega con otro poso y compite con una naturalidad que no siempre aparece. No es una cuestión estética ni una intuición romántica. Es impacto real, directo y medible. Las lesiones han tratado de poner freno a su crecimiento, pero no han logrado alterar una evidencia cada vez más sólida. El Atlético es más fuerte, más estable y más competitivo cuando Baena manda. Por eso el club se agarra a su número diez como a una certeza en medio de la exigencia máxima. Un futbolista que cambia el partido sin hacer ruido Baena no necesita gestos exagerados ni acciones grandilocuentes para dejar huella. Su influencia se percibe en el orden, en la pausa y en la capacidad del Atlético para no perder el control incluso en los escenarios más incómodos. Puede partir desde la izquierda, asumir galones por dentro o aparecer cerca del área. Siempre encuentra el espacio justo. Sus minutos esta temporada confirman una sensación compartida en el vestuario y en la grada. Con Baena en el campo, el Atlético no se descompone. Compite mejor, sufre menos y rara vez se ve obligado a correr detrás del marcador. Esa estabilidad es oro puro en un equipo que aspira a todo. Hay un dato que resume su peso específico. En los encuentros en los que el andaluz ha podido completar su papel sin contratiempos, el Atlético no ha conocido la derrota. Cuando el equipo ha perdido, su salida prematura o su ausencia han sido factores determinantes. El talismán rojiblanco frente a la adversidad Las lesiones han sido el gran enemigo de Baena en esta fase de su carrera. Problemas musculares y una apendicitis han cortado su continuidad justo cuando empezaba a consolidarse como líder futbolístico. Aun así, ni siquiera ese contexto ha diluido su impacto. Cada regreso ha coincidido con una mejora colectiva. El Atlético ha recuperado control, claridad y una lectura más madura de los partidos. Baena interpreta el juego con una calma que contagia, algo especialmente valioso en un equipo acostumbrado a convivir con la tensión constante. No es casualidad que las derrotas rojiblancas con Baena implicado llegaran tras su retirada del campo. Su presencia no solo suma talento, también sostiene emocionalmente al equipo. Mientras está, el Atlético se siente protegido. Los grandes escenarios como punto de confirmación Baena ha aprendido a crecerse cuando el foco aprieta. Los grandes partidos no le intimidan. Al contrario, parecen estimular su personalidad competitiva. El derbi, los duelos directos y las citas de alto voltaje activan una versión aún más ambiciosa del andaluz. Su obsesión por llegar a tiempo a estos encuentros dice mucho de su mentalidad. Forzó recuperaciones, aceptó riesgos medidos y asumió un rol incluso cuando el ritmo no era el ideal. Aun así, siempre dejó algo. Una asistencia, una pausa clave o una decisión correcta en el momento justo. El Atlético lo sabe. Por eso su presencia es considerada casi un seguro. Baena no garantiza títulos, pero sí eleva el suelo competitivo del equipo. Y en la élite, esa diferencia suele marcar el destino de una temporada. Temas Club Atlético de Madrid Recibe noticias de CDA desde Google News