Fraude en redes sociales: casinos ilegales se hacen pasar por la DGOJ y Casino BarcelonaLa suplantación de la DGOJ y Casino Barcelona en anuncios de Facebook destapa la vulnerabilidad del sistema regulador español y evidencia cómo los operadores ilegales aprovechan la confianza del jugador para expandirse sin control. Escrito por Juan Carlos MartínezActualizado: 26/08/2025, 14:27 Resumir con IAChatGPTPerplexity PerplexityGrok Grok La industria del juego online en España vuelve a estar bajo el foco por un episodio que, lejos de ser anecdótico, refleja las grietas de nuestro sistema de control. En los últimos días se ha detectado cómo varios operadores de casinos ilegales se promocionan abiertamente en redes sociales, utilizando de manera fraudulenta las marcas de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) y de Casino Barcelona. Un escándalo que no solo supone un ataque a la confianza del jugador, sino que evidencia la falta de eficacia en la persecución del juego sin licencia. Una burla al sistema regulado Los anuncios detectados en Facebook no se limitan a promocionar casinos ilegales. Lo grave es que lo hacen suplantando la identidad visual de la DGOJ, el organismo encargado de regular el juego en España, y de Casino Barcelona, uno de los referentes del juego presencial legal. Bajo denominaciones como “Casino DGOJ”, se presentan como plataformas “100% legales” y “respaldadas por el Gobierno español”. Detrás de esa fachada, el usuario acaba redirigido a dominios como Slotex, Fambet o HighFlyBet, todos ellos sin licencia. La maniobra es clara: apropiarse de marcas confiables para generar una falsa sensación de seguridad y captar jugadores en entornos sin ningún tipo de garantía legal. Clonación de webs y comentarios falsos El engaño va más allá de un simple anuncio. Estos operadores replican de manera casi perfecta el diseño de Google Play, con descripciones, valoraciones de 4,8/5 y supuestos comentarios positivos de usuarios. Una estrategia de clonación digital que combina publicidad engañosa, suplantación de identidad y distribución fraudulenta de apps. Se trata, en definitiva, de una forma de phishing adaptada al sector del juego, que aprovecha el desconocimiento del usuario medio y la falta de filtros eficaces en las plataformas sociales. Facebook, el canal perfecto para el fraude La facilidad con la que estos anuncios se muestran en Facebook es especialmente alarmante. No hablamos de webs ocultas en la deep web, sino de campañas PPC con inversión publicitaria real, visibles en el mismo feed donde aparecen operadores con licencia. Que un usuario español pueda encontrarse en la misma pantalla con anuncios de casinos legales junto a estas falsificaciones es una muestra de que la frontera entre el juego legal e ilegal se está difuminando peligrosamente. ¿Dónde está el regulador? La DGOJ tiene entre sus competencias la persecución del juego ilegal, pero casos como este demuestran que las medidas actuales son insuficientes. Que un casino sin licencia pueda anunciarse en redes sociales bajo el nombre del propio regulador es un fracaso institucional. El problema no es puntual. Es la punta del iceberg de un fenómeno que crece cada año: el juego ilegal sigue expandiéndose en España porque es rentable y porque las sanciones llegan tarde —cuando llegan—. Mientras tanto, los operadores con licencia compiten en desventaja, y el jugador queda desprotegido. Una llamada de atención urgente Este caso debe servir como un aviso contundente: el marco legal actual no basta. El sector necesita una respuesta coordinada entre regulador, operadores legales y plataformas tecnológicas como Facebook y Google. De lo contrario, seguirán proliferando los “casinos DGOJ” y los falsos “Casino Barcelona”, empañando la credibilidad de un mercado regulado que debería ser sinónimo de seguridad y confianza para el usuario. Juan Carlos MartínezFounder "Lo que ha destapado esta investigación no es solo un episodio de fraude digital. Es, en palabras claras, una humillación para el sistema regulatorio español. Urge reforzar los mecanismos de control y sanción. Porque mientras las instituciones miran hacia otro lado, el juego ilegal se expande, los operadores legales se sienten desamparados y el jugador, que es el eslabón más débil, queda expuesto al engaño." Fuente: Infoplay Temas DGOJ Recibe noticias de CDA desde Google News